Tragarse el sapo
Dar el adicional es un proceso constante en la vida del empresario, a pesar de estar cansados y sin ganas de seguir el gestor debe continuar. Algunas veces seguir adelante implica operar acciones que muchas veces resultan monótonas o aburridas, o lo que es más difícil toca tomar decisiones, oh que cosas tan dura, es tomar decisiones porque por lo general estas conllevan un efecto positivo o negativo en la vida de los demás, así la cosa se pone peluda, en la empresa la mayoría de las decisiones que se toman involucran a muchas personas, socios, clientes, empleados….
Cuando se toman decisiones y estas fructifican el panorama se torna agradable y bueno, todos felices, pero hay Dios, que pasa si las decisiones tomadas no arrojan los resultados esperados, al empresario le toca tragarse el sapo, es decir asumir y continuar, con el adicional nefasto de la confianza resquebrajada. El cúmulo de bunas decisiones te marca bien y te hace visualizar como un buen líder, pero una sola decisión mal tomada puede borrar de tajo una vida entera de bunas decisiones tomadas, sucede como con la centrales de riesgo, sólo con una mora de treinta días se puede echar a la basura todo un record continuo de pagos al día.
¿Pero dónde esta lo bueno de tomar decisiones? Para mi se encuentra relacionado con el vértigo que se siente, con la pasión que implica mover el mundo tras una idea, con la posibilidad de hacer cambios positivos que beneficien a muchas personas. Allí esta la esencia del asunto, cuando yo tomo una determinación en lo que menos pienso es en tragarme el sapo de la equivocación, siempre espero que suceda lo mejor.
Escrito en Bogotá D.C. - Colombia


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