¿Existe el Tinodorringo?
Hoy en día son infinitas las posibilidades de acceder a la información, en internet aparecen gran cantidad de centros de información sobre diferentes áreas, a mi personalmente me pasa que casi nunca encuentro lo que deseo, la información a la cual llego siempre es parcializada y con poca profundidad, puede ser que sólo me suceda a mi, pero la experiencia me ha llevado a concluir que sólo me sirven datos o definiciones de Wikipedia, a las cuales puedo acceder rápidamente desde el BlackBerry.
La experiencias en las búsquedas de internet me ha demostrado que hay datos que a pesar de considerar la red como la gran fuente de información hasta el paroxismo no existen. Hace como 10 años vi en un programa de National Geographic un documental sobre unas aves constructoras de hermosos nidos, considerados éstos casi como una obra de arte llamados Tinodorringos. Aprecié mucho la belleza de sus acciones y la tenacidad de los pajaritos para construir formidables nidos, tan grata fue mi impresión que propuse el nombre de ellos para bautizar a los premios que entraga la organización que dirijo a los artistas sobresalientes. El día de ayer me dediqué a profundizar un poco más en la vida de esta ave, recurrí primeramente al buscador Google y bueno, sólo aparece la referencia a los premios que nosotros entregamos, otros buscadores como Altavista y Bing, menos populares pero reconocidos, también me llevaron sólo a la referencia de nuestra organización sobrle el Tinodorringo.
He llegado a pensar que fue una ilusión, o que aquel día no sucedió o que fue un confuso sueño y que el Tinodorringo sólo es una invención inconsciente de mi cabeza, pero recuerdo que ese día yo estaba junto a un testigo que puede dar fue de que fue real, por que como lo que no está en Google no existe, pero ningún buscador da fe de la existencia de este ser australiano, pero esto prueba que aun a pesar de de estar impresionados, intimidados por del discurso modernista y tecnicista, como dice José Saramago, hay asuntos sin referencia para la máquina de la información en la red, por lo tanto dejaré de pensar que la fuente universal de información es Google y prefiero conservar un espíritu pacato frente al uso de la información de las masivas tecnologías de la información.
Bien y hoy en la Enciclopedia Quillet edición mejicana de 1973, que conservo como un gran tesoro en mi casa de Popayán, comprobé que no estoy loco, el Tinodorringo existe...
La experiencias en las búsquedas de internet me ha demostrado que hay datos que a pesar de considerar la red como la gran fuente de información hasta el paroxismo no existen. Hace como 10 años vi en un programa de National Geographic un documental sobre unas aves constructoras de hermosos nidos, considerados éstos casi como una obra de arte llamados Tinodorringos. Aprecié mucho la belleza de sus acciones y la tenacidad de los pajaritos para construir formidables nidos, tan grata fue mi impresión que propuse el nombre de ellos para bautizar a los premios que entraga la organización que dirijo a los artistas sobresalientes. El día de ayer me dediqué a profundizar un poco más en la vida de esta ave, recurrí primeramente al buscador Google y bueno, sólo aparece la referencia a los premios que nosotros entregamos, otros buscadores como Altavista y Bing, menos populares pero reconocidos, también me llevaron sólo a la referencia de nuestra organización sobrle el Tinodorringo.
He llegado a pensar que fue una ilusión, o que aquel día no sucedió o que fue un confuso sueño y que el Tinodorringo sólo es una invención inconsciente de mi cabeza, pero recuerdo que ese día yo estaba junto a un testigo que puede dar fue de que fue real, por que como lo que no está en Google no existe, pero ningún buscador da fe de la existencia de este ser australiano, pero esto prueba que aun a pesar de de estar impresionados, intimidados por del discurso modernista y tecnicista, como dice José Saramago, hay asuntos sin referencia para la máquina de la información en la red, por lo tanto dejaré de pensar que la fuente universal de información es Google y prefiero conservar un espíritu pacato frente al uso de la información de las masivas tecnologías de la información.
Bien y hoy en la Enciclopedia Quillet edición mejicana de 1973, que conservo como un gran tesoro en mi casa de Popayán, comprobé que no estoy loco, el Tinodorringo existe...
Interesante!... saber que existe el tinodorringo. Y que también caí en la trampa de pensar que Google lo tiene todo...
ResponderEliminarBuen Post!